lunes, 24 de octubre de 2016

Humedades por capilaridad: Soluciones

Las humedades por capilaridad son aquellas que surgen como consecuencia del agua subterránea. Comienzan a desarrollarse en el subsuelo y son muy visibles a ras de suelo, aunque a medida que suben hacia arriba van disminuyendo en intensidad. Las marcas que deja son consecuencia de las sales que ha disuelto el agua y precisamente son estas marcas las que determinan hasta qué altura ha llegado. 



Las consecuencias de este tipo de humedades son bastante perjudiciales y repercuten en la salud de las personas y animales que viven en el interior de la vivienda, pues pueden ser causantes de enfermedades respiratorias como asma o reumatismo e incluso responsables de la aparición de alergias. Tanto igual sucede en el caso de la economía familiar, en la que influye muy negativamente al aparecer moho en la ropa, las paredes y los muebles, grietas en el suelo, desconches, deterioro general de las paredes de la casa y un incremento significativo del gasto en calefacción.  

Es de vital importancia quitar las humedades sea cual sea su origen y conocer muy bien cuáles son los remedios adecuados y cómo funcionan. En este caso, se debe determinar dónde han aparecido la humedades por capilaridad y aportar las soluciones más efectivas.  

En primer lugar, es necesario eliminar el moho que ha quedado en las paredes. Aparece como resultado de la humedad y aparecerá cada vez que se mezclen la humedad y alguna fuente de calor. La mejor forma de deshacerse de él es mezclando tres partes de agua con una de lejía y pulverizar las paredes con la mezcla resultante. No olvides usar unos guantes de goma y gafas protectoras.

Una manera de acabar con las humedades para siempre es a través del sistema de ondas electromagnéticas que no suponen riesgo alguno para la salud de ningún ser vivo por su baja frecuencia. Este instrumento trata de cambiar la polaridad del agua, tal y como si se tratara de un imán, y hace que las moléculas de agua se queden 50 centímetros por debajo del suelo. Lo mejor de todo es que tanto su instalación como su manejo resultan muy sencillos.  

Otra manera de eliminar las humedades consiste en emplear resinas que serán inyectadas en la pared. Sin embargo, para llevar a cabo este procedimiento y proteger las paredes de una habitación es necesario llevar a cabo muchos agujeros. Además, supone un gasto importante y el proceso es bastante lento.

Tipos de humedades más comunes

Uno de los grandes males que pueden aparecer en nuestro hogar son las humedades. Este fenómeno puede provocar muchos desperfectos en nuestra vivienda, por lo que resulta muy interesante conocer qué tipos de humedades existen para poder distinguirlas y poder aplicar el tratamiento más adecuado en cada caso. Cada tipo de humedad requiere de un tratamiento específico para conseguir los mejores resultados, dado que si un tipo determinado se trata con un procedimiento adecuado para otro tipo de humedad, lo único que se consigue es una obra tediosa y molesta para poco después volver a notar los mismos desperfectos que antes de llevarla a cabo.


Los tipos de humedades más comunes son:


- Humedad por condensación. Se produce cuando la humedad en el ambiente es elevada y ésta entra en contacto con superficies frías como paredes, espejos, ventanas, etc. En estos casos se forman gotas de agua. Es la misma situación que tiene lugar cuando el aire caliente asciende hasta el techo donde se condensa y acaba generando moho. Este tipo de humedad es el principal responsable de que los marcos de madera de las ventanas se pudran.

- Humedad por capilaridad. Es debida a la humedad presente en el suelo. Con el tiempo, el agua del subsuelo es capaz de abrirse paso a través de las paredes. A su paso, va depositando las sales que contiene en los muros de los edificios. Esas sales atraen la humedad ambiental, por lo que esto genera un problema muy serio para la integridad del edificio. Este tipo de humedades es la responsable de muchos de los daños estéticos en edificios antiguos. Además, supone un serio problema para la salud, dado que acelera el proceso de descomposición de elementos de madera.

- Humedad por filtración de agua. Es la causada debido a un mal revestimiento del edificio. Se produce cuando el agua del suelo que rodea al edificio se abre paso y entra en contacto con los muros, provocando una degradación de los materiales que los constituyen. Esto supone un grave problema dado que pueden llegar a producirse daños muy serios como es el caso de desprendimientos.

Tratar cada humedad como es debido es la única solución para acabar con dichos problemas. Cuando se detectan este tipo de inconvenientes deben atajarse lo antes posible, dado que pueden llegar a suponer serios problemas de salud por el ambiente que generan, además de los riesgos que implican para la integridad de los edificios.